
Este sábado 31 de octubre tendremos nuestra clase de culminación del ciclo de los elementos. El nombre que le hemos dado es: Mujer Sutil, Resplandeciente, puesto que viene representada por el más elevado de los elementos: el Éter; totalmente asociado a un estado profundo de meditación a través de la danza.
Desde tiempos ancestrales se le han atribuído diversas características al éter que lo diferencian, al tiempo que lo relacionan con el resto de los elementos:
Para Aristóteles, por ejemplo, el éter era el elemento material del que estaba compuesto el llamado mundo supralunar, mientras que el mundo sublunar estaba formado por los famosos cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego.
A diferencia de éstos, el éter es para Aristóteles un elemento más sutil y más ligero, más perfecto que los otros cuatro y, sobre todo, su movimiento natural es circular, a diferencia del movimiento natural de los otros cuatro, que es rectilíneo.
En asociación, la energía femenina es circular... sin embargo, también trabajamos la energía masculina en linea recta, manteniendo el sano equilibrio de nuestra esencia y nuestro cuerpo.
Como preparación para nuestra clase del sábado, a continuación algunas recomendaciones:
- Elige un lugar en tu casa para tu sitio de poder. Este lugar debe estar en una zona armoniosa,
y contener objetos asociados a los elementos. Dos Velas, incienzo, una flor fresca, piedras y un bowl con agua fresca. Cada día, en la mañana y en la noche, siéntate frente a tu sitio de poder y medita durante 30 minutos. Si te cuesta concentrarte, comienza con visualizaciones de 5 ó 10 minutos y ve elevando la cantidad de tiempo entrenando tu mente hasta encontrarte con el éter... con la nada... con lo elevado. Mantén esa sensación de paz durante tu sueño y en el resto del día.
- Ejercita tu meditación a lo largo del día a través de la atención en lo cotidiano. Si estás en el tráfico, observa cuántos colores hay presentes en el paisaje... uno por uno. Toma descansos de tu jornada diaria de unos 10 minutos en sitios abiertos: abre una ventana y siente el sol en tu rostro o sal a caminar un poco viendo en direcciones en las que no sueles ver.
- Utiliza aceites esenciales como perfume: Los aceites esenciales se complementan perfectamente con tu aroma sin anularlo, y además cada esencia trabaja con un propósito específico. Puedes preparar, por ejemplo, tu propia crema con: una crema hidratante sin aroma, agrega una tapita de aceite vehicular de almendras y 5 gotas del aceite esencial de tu preferencia. (Como sugerencia, el geranio es recomendable para preparar la crema que aplicas antes de acostarte, equilibra, relaja y descongestiona las vías circulatorias, dando bienestar a tus piernas).
Nos vemos el sábado, resplandecientes y sutiles... AHÁ!

